Henry Fielding escribió en el prefacio de su novela
cómica "Joseph Andrews", "La afectación me parece ser la
única fuente verdadera de lo Ridículo" ("affectation
appears to me the only true source of the Ridiculous"). Fielding
identificó dos componentes principales de la afectación,
por un lado, la vanidad y por otro lado la hipocresía. Es
evidente que hay variedades de hipocresía y de vanidad y
también que son pocos los que nunca caen una y otra vez en
aquellas fallas. En su nota "Las elecciones rosa de Nicaragua"
(Argenpress 1671172006) Celia Hart corre el riesgo de satisfacer las
dos condiciones que propone Fielding.
Por un lado en su nota Celia Hart implica que podría existir una
manera más auténtica y revolucionaria para abrir con
éxito un espacio político hacia el poder político
en Nicaragua que la que ha logrado hasta la fecha el FSLN. Pero no
aparece explícitamente en su artículo exactamente
cuáles habrían debido de ser los pasos a tomar para hacer
una respuesta auténticamente revolucionaria y exitosa a las
necesidades del pueblo nicaragüense en las condiciones impuestas
por el imperio desde la guerra de los ochenta hasta el presente. Ahora
el FSLN ha logrado conquistar una parte importante del poder
político en el pais - el ejecutivo - que le permite desarrollar
espacios para que el pueblo logre un destino digno. Si Celia Hart tiene
acceso a una sabiduría o práctica mejor que la del FSLN,
es razonable esperar que lo compartiera con sus lectores. Si no, uno
bien podría sospechar que se trata de una muestra de una especie
de vanidad de parte de ella que consiste en parecer ofrecer algo cuando
de verdad no lo es.
Por otro lado, está la sombra de una de las muchas variedades de
la hipocresía. Celia Hart critica a Tomás Borge
aparentemente porque el Comandante Borge ha sugerido que sería
bueno, justo y necesario desarrollar lazos comerciales y otros tipos de
intercambio con los Estados Unidos. Quizás ella no sabe los
siguientes datos de las exportaciones de los Estados Unidos a Cuba
permitidos por el Trade Sanctions Reform and Export Enhancement Act
(TSRA) de 2000. De acuerdo con los datos del US-Cuba Trade and Economic
Council (www.cubatrade.org), entre Diciembre 2001 y Julio 2006 el valor
total de esas exportaciones fue más de US$214m. Entre julio 2005
y julio 2006 las exportaciones TSRA de Estados Unidos a Cuba sumaron a
más de US$33m. De acuerdo con la información brindado en
ese sitio esta última cifra pone Cuba a número 28 de los
255 mercados disponibles para los productos agrícolas exportados
por los Estados Unidos.
Sin embargo, la política económica y comercial del
gobierno de Cuba por mucho tiempo ha sido desarrollar lazos comerciales
con muchos países en el mundo sin discriminar por su
ideología. Y esa política no es nada nuevo. Se puede
referir a una intervención en inglés por Fernando Remirez
de Estenoz de la Cancillería Cubana en Octubre de 1998 frente al
Consejo de Asuntos Mundiales de Los Angeles en California en octubre
1998. El título de la intervención de Sr. Remirez de
Estenoz fue "El futuro de Cuba en el Siglo Veintiuno". En esa
intervención se destacó el gran número de
países con que Cuba mantiene relaciones comerciales, entre
ellos, Canada, Chile, España, Italia, Israel, Francia, Holanda,
Mexico, Grecia y el Reino Unido.
También el representante de la Cancillería Cubana dijo
"Reafirmamos la disposición de Cuba para discutir cualquier
asunto con los Estados Unidos y para nosotros la unica condición
es el respeto, respeto para nuestro derecho a la dignidad, la libertad
y la independencia." Y al final de su discurso Remirez de Estenoz dijo,
"Esperamos que el día esté cerca en que los Estados
Unidos aceptará a Cuba como una nación independiente y
entonces podríamos tener relaciones normales." Ésta es
exactamente la posición del FSLN en Nicaragua. Además, de
igual manera que Cuba ha normalizado sus relaciones con el Vaticano e
invitó al Papa Juan Pablo 2 visitar el país, el FSLN ha
normalizado sus relaciones con la iglesia Católica en Nicaragua.
Pero para Celia Hart, aparentemente hay una diferencia entre las dos
cosas, aunque ella no explica exactamente en que consiste esa
diferencia. Lo que es bueno para Cuba aparentemente es malo para
Nicaragua.
Y así uno podría ir, de un punto aburrido al otro. Pero
hay una pregunta más de fondo en todo esto, que es lo siguiente.
¿Las personas que tanto critican al FSLN, qué es lo que
quieren? Porque si uno hace la comparación entre las posiciones
del FSLN y las posiciones de la Alianza MRS, la otra fuerza surgida del
sandinismo en Nicaragua, una de las diferencias más notables es
que el FSLN fue objeto de una campaña de hostigamiento sin
precedentes de parte del Departamento de Estado en Washington y la otra
fuerza no lo fue. Al contrario, la Alianza MRS recibió un fuerte
respaldo de parte del Departamento del Estado de George Bush y sus
apendices, tanto moral como económico. Eso debe de hacer a uno
reflexionar.
Como un extranjero en Nicaragua he observado con espanto el
carácter venenoso y odioso de las críticas al FSLN y el
curioso rechazo de tomar en cuenta hechos indiscutibles. Y cuando uno
se pone a analizar el por qué de eso, uno termina por concluir
que se trata de un efecto de acción retrasada. Cuando
leía durante los últimos meses la preponderancia de
reportajes sesgados, de notas y artículos en contra del FSLN en
los medios progresistas extranjeros, uno se sentía que se
presenciaba una especie de revancha. Es como si todavía se
viviese la larga guerra intestina por poder adentro del FSLN que
duró una década desde 1994 hasta 2004. Evidentemente la
profunda amargura generada durante aquella lucha persiste. Adentro de
Nicaragua los individuos que componen la Alianza MRS perdieron, pero
todavía tienen una fuerte influencia en el extranjero para poder
pegarle duro al FSLN desde allí. Es como si hubiera una
explosión en otra galaxia. Ha costado mucho tiempo para que su
eco llegara hacer impacto en la Tierra. Y lo hizo en la reciente
elección.
Pero ha pasado el tiempo y ahora la explosión ya no es
relevante. En Nicaragua hoy, hay otras realidades mucho más
urgentes. La Alianza MRS cosechó su 6% de la votación y
sus cinco diputados pronto subirán sus SUVs con o sin chofer
para ir rumbo a la Asamblea Nacional, igual que todas las otras
personas que ganaron una diputación en las elecciones del cinco
de noviembre. Nadie anda hacia la montaña con su mochila y AKA
al hombro. Hay otras realidades mucho más urgentes y se trata de
priorizar los intereses y las necesidades de la mayoría
empobrecida del país. Se trata de revertir dieciseis años
de las secuelas de politícas económicas desastrosas para
la gran mayoría del pueblo. Esa gran mayoría en Nicaragua
ya exige mejorar su condición al nuevo gobierno del FSLN y van a
juntar sus esfuerzos para hacerlo. Si otra gente quieren quedar
atrás discutiendo al borde de lo Ridículo, pues,
atrás quedarán.